Retomar una buena alimentación después del verano

Alejados del trabajo y en vacaciones, es muy común aparcar las buenas costumbres en post de desconectar de nuestra rutina diaria. Resulta difícil mantener durante las vacaciones de verano unos hábitos alimenticios saludables ya que en este periodo comemos a deshoras y también fuera de casa con más frecuencia.  Por este motivo, el retorno y la llegada a nuestra rutina laboral es la oportunidad perfecta para retomar esos hábitos de nutrición saludables.

Los malos hábitos adquiridos

  • Ingerir bebidas con gas o alcohol: en días de altas temperaturas, tenemos la sensación de que el agua no sacia del todo nuestra sed y por eso consumimos más refrescos, cerveza o bebidas con alto contenido alcohólico. La realidad es, que estas bebidas son adversas ya que producen una falsa sensación de quitarnos la sed.
  • Cenar copiosamente Es usual comer algo más ligero y llegar a la cena con más apetito, por lo que acabamos ingiriendo demasiada cantidad durante esta. Sin embargo, la cena debería ser ligera ya que durante nuestras horas de sueño no vamos a poder quemar las calorías suficientes.
  • Abusar de frituras: los chiringuitos y los restaurantes de comida rápida suelen ser uno de los motivos por los que nuestra dieta queda desequilibrada. En ellos se abusa de fritos y rebozados a la hora de cocinar.
  • Consumir muchos helados, a excepción de los helados caseros, el resto suelen ser una enorme fuente de azúcares y grasas no saludables, por lo que consumirlos habitualmente y en exceso no favorece nuestro organismo.

Como equilibrar nuestra dieta

La alimentación no debe permanecer invariable, de hecho, aconsejamos que cambie con las estaciones. Sin embargo, los cambios que se vayan a realizar según la estación no deben hacerse de forma brusca ni radical, ya que podrían resultar contraproducentes. Desde Farmacia Jon Uriarte te recomendamos lo siguiente:

  • Suma a tu dieta una ración de fruta y verdura diaria y empieza a reducir o sustituir cantidades del resto de las comidas. Los alimentos ricos en grasas pueden ser sustituidos por almendras o nueces.
  • Realiza mínimo tres comidas al día, sin saltarte ninguna, ya que hacerlo favorece el aumento de peso.
  • Consume al menos dos litros de agua diarios. Tras semanas de consumo excesivo de bebidas gaseosas y bebidas alcohólicas, la vuelta de vacaciones es el momento ideal para que retomes la ingesta controlada de agua.
  • Cocina de manera saludable. El secreto de una buena alimentación no está solo en lo que se consume sino en cómo se cocina.
  • Reduce el consumo de grasas saturadas. Intenta que tu ingesta de grasas saturadas sea menor al 10 % de las calorías totales que consumes por día. Elige cortes magros de carne roja y de aves de corral. Retira el exceso de grasa de la carne y la piel de las aves de corral. Prueba un filete de atún o salmón, en lugar de carne bovina o de cerdo. Limita el consumo de margarina.
  • Elige productos lácteos y leche descremados. Si sueles tomar leche entera, mézclala con leche descremada o de bajo contenido graso para acostumbrarte poco a poco al cambio. Evita los alimentos curados en sal, en escabeche o ahumados. Suelen tener alto contenido de sal y nitratos, lo que puede elevar la presión arterial en algunas personas.

Ahora, no solo basta con ingerir alimentos saludables, sino con formar porciones adecuadas de cada uno para equilibrar la alimentación. De esta manera, el plato debe quedar bien surtido de diferentes grupos de alimentos y no exclusivamente por uno o dos.

Además de elegir alimentos sanos, es importante que elaborares un menú con antelación para poder llevar una mejor planificación. Organiza las ideas y los menús. Es una excelente forma de prevenir excesos. 

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