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aspirina

La aspirina es uno de los medicamentos que más fiebres y dolores ha aliviado en los últimos 122 años. No obstante, muchos desconocen su origen a pesar de ser de los fármacos más populares y usados del mundo. Se estima que desde su patente en 1899 se han fabricado en torno a 350 billones de comprimidos, pero la historia de su descubrimiento se remonta a muchos años antes.

El 10 de agosto de 1897, el químico alemán Felix Hoffmann, de la empresa Bayer, informó sobre el procedimiento que siguió para obtener el ácido acetilsalicílico (C₉H₈O₄), término científico de la famosa pastilla blanca. Esta es la fecha asociada a su nacimiento, aunque tardaron dos años en registrarla.

Intentos previos

Un siglo antes de que Hoffmann obtuviese este compuesto, otros investigadores trataron de dar con la clave. Todo comenzó en 1763, cuando Edward Stone presentó un informe sobre la corteza de sauce –que contiene una sustancia llamada salicina–, realizado a partir de un estudio en 50 pacientes con fiebre y destacó su efecto antipirético; es decir, logró que disminuyera su elevada temperatura corporal.

Tras el intento fallido de Charles Fréderic Gerhardt de hacer una acetilación de este elemento 90 años más tarde, Hermann Kolbe también trató de obtener el ácido salicílico (C7H6O3). Este químico alemán lo consiguió en 1859 por medio de una síntesis química, pero el compuesto tenía un sabor muy amargo y provocaba irritación en el estómago.

Patente de la aspirina

El paso final lo dio Felix Hoffmann cuando el director de investigación de nuevos fármacos de Bayer le encargó descubrir una variante del ácido salicílico que no causase efectos perjudiciales. Entonces, el químico de Luisburgo logró el ácido acetilsalicílico, un producto más estable y puro que cubría los usos terapéuticos deseados. En 1899, cuando el farmacólogo Heinrich Dreser describió su eficacia, la patentaron con el nombre de Aspirin, que proviene del término botánico “Spiraea”, pero el proceso fue tedioso.

Bayer intentó inscribir el compuesto ante las autoridades alemanas sin éxito, quienes argumentaban que había otros científicos que habían logrado sintetizar el ácido salicílico anteriormente. No obstante, su fórmula fue la primera que no dañaba el estómago y que podía utilizarse con seguridad para fines terapéuticos. Los representantes de los laboratorios alemanes insistieron y finalmente acudieron a Estados Unidos para patentarla y comercializarla.

La aspirina fue el primer descubrimiento importante de Bayer e inicialmente se distribuyó como polvo en botellas de cristal. En 1915, aparecieron por primera vez las aspirinas en comprimidos y fueron indispensables para los soldados que fueron a combatir en la Primera Guerra Mundial.

La patente de Bayer expiró concretamente durante el conflicto bélico y la compró la empresa norteamericana Sterling Products Company por 5,3 millones de dólares. Este cambio supuso que numerosas empresas pudieran producirla y distribuirla libremente y hasta 1994 Bayer no recuperó los derechos de su invento.

Ampliaremos esta historia dentro de unos días en un segundo post.

 

Fuente: ABC, Bayer, muyinteresante