Mosquitos, avispas, garrapatas y medusas no atacan del mismo modo ni son igual de peligrosas
Cada verano, los incidentes con insectos y los encuentros con medusas se convierten en uno de los motivos de consulta más frecuentes en la farmacia. La mayoría son leves y se resuelven en pocos días con el tratamiento adecuado, pero algunas, sobre todo las de avispa, abeja o ciertas especies de medusa, pueden derivar en reacciones graves si no se reconocen a tiempo. A continuación, repasamos cómo actuar ante cada tipo de afección, cuáles son realmente las más peligrosas y en qué momento una simple molestia debe llevarte a pedir ayuda profesional.
Primeros auxilios y prevención
Sea cual sea el insecto o el animal que haya causado la punción, lo primero es siempre limpiar bien la zona con agua y jabón neutro, para eliminar restos de saliva o veneno y reducir el riesgo de infección. A continuación, se recomienda aplicar frío local, con hielo envuelto en un paño y nunca en contacto directo con la piel, durante diez o quince minutos, baja la inflamación y calma el picor. Es importante no rascarse, al romper la piel se abre la puerta a infecciones secundarias, la complicación más habitual de una picadura.
Conviene evitar también los remedios improvisados que tanto circulan en verano, como el vinagre, el alcohol, la pasta de dientes o la orina: no están pensados para este fin y pueden irritar todavía más la piel. Nuestros profesionales saben recomendar los tratamientos específicos pensados para esto, teniendo en cuenta tu piel, tu edad y el tipo de herida.
Más allá del tratamiento, el mejor modo de cura es la prevención, y algunas medidas sencillas reducen mucho la exposición durante todo el verano.
Usar un repelente de insectos adecuado a la edad y a la actividad de cada persona, junto con vestir manga larga y colores claros cuando se va a estar en el campo o al atardecer, momento en que mosquitos y avispas están más activos.
En la playa, lo más sensato es respetar las banderas o avisos que indiquen presencia de medusas y no bañarse si se ven carabelas portuguesas en la orilla, mientras que en el campo es importante no acercarse a colmenas ni a nidos de avispas y, si una se posa sobre el cuerpo, no espantarla con movimientos bruscos.
El verdadero peligro es el veneno
No todos los incidentes suponen el mismo peligro, y conviene conocer a qué nos enfrentamos en cada caso. Las más frecuentes, con diferencia, son las del mosquito, que producen un bulto rojo con picor intenso que desaparece en pocos días. El verdadero peligro de las reacciones de avispa y abeja no está en la herida, sino en el veneno: un 3% de la población española es alérgica, y cada año se registran más de diez muertes derivadas por esto, lo que las convierte, en la causa más frecuente de fallecimiento por picadura.
Las garrapatas, presentes en zonas de monte y rurales, no duelen al morder, pero pueden transmitir la enfermedad de Lyme y son realmente preligrosas. Si no se identifican a tiempo pueden incluso llegarnos a Cuidados Intensivos.Deben retirarse cuanto antes con unas pinzas, sin apretar el cuerpo del parásito ni recurrir a remedios para despegarlo.
En el mar, el abanico de medusas es amplio y su efecto muy desigual: la mayoría de las que aparecen en nuestras costas provocan un escozor agudo pero pasajero y sin mayor gravedad. La auténtica excepción es la carabela portuguesa, clasificada por las autoridades ambientales como de riesgo muy elevada: puede provocar un dolor muy intenso y dificultad respiratoria, y sus tentáculos siguen siendo urticantes incluso cuando el animal está varado en la arena.
Señales que no debes ignorar
Si se presentan signos de alergia grave, como dificultad para respirar, hinchazón de cara, mareo intenso o pérdida de conocimiento, conviene acudir a urgencias o llamar al 112 . También por una picadura en la boca o la garganta, el contacto con una especie peligrosa o la aparición de fiebre, pus o una mancha roja que se extiende días después. Ante cualquiera de estos indicios, lo mejor es buscar atención médica de inmediato, sin esperar a ver si mejora por sí sola.
Si este verano sufres una picadura que te preocupa, o quieres saber qué producto es el más adecuado para ti, para tu familia o para tus hijos, en Farmacia Jon Uriarte podemos ayudarte.




